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martes, 27 de agosto de 2013

El meteorito de Chelyabinsk podría formar parte de otros asteroides que amenazan la Tierra

El pasado 15 de febrero un meteoro explotó sobre los cielos de Chelyabinsk, Rusia, justo después de entrar en la atmósfera terrestre, hiriendo a más de 1.000 personas. Según los expertos de la NASA, estimaron que la explosión tuvo una fuerza mayor a 30 bombas nucleares de Hiroshima, y la onda de choque fue tan poderosa que “viajó dos veces por todo el mundo”. Muchas personas al otro lado del continente afirmaron haber “sentido” la explosión, aunque no pudieron determinar su origen. En principio, los medios de comunicación trataron la noticia como un simple fenómeno anecdótico, pero las últimas investigaciones dicen todo lo contrario.
Recientemente, investigadores españoles analizaron la trayectoria del meteoro llegando a la conclusión de que podía tratarse de un fragmento desprendido de un gran asteroide de 656 metros de ancho llamado EO 2011 40, conocido como el asteroide Apollo. Pero este asteroide formaría parte de un grupo de asteroides que representan una grave amenaza para la Tierra, siendo corroborado por un reciente estudio anunciado en la conferencia Goldschmidt en Florencia, el cual apunta que el meteorito de Chelyabinsk chocó contra otro cuerpo del sistema solar o se acercó demasiado al Sol antes de que cayera a la Tierra. ¿Estamos en peligro? ¿Los expertos no nos advierten de todos los peligros espaciales?
El meteorito de Chelyabinsk El meteorito de Chelyabinsk podría formar parte de otros asteroides que amenazan la Tierra
El profesor Carlos de la Fuente Marcos y su hermano Raúl, dos astrónomos de la Universidad Complutense de Madrid, dirigen la investigación del meteorito de Chelyabinsk, quienes han logrado trazar el camino de la enorme bola de fuego que atravesó el cielo por encima de Chelyabinsk en Rusia en febrero de este mismo año. Los dos investigadores afirman que han sido capaces de encontrar evidencias fiables sobre la existencia de un grupo de asteroides peligrosos para la Tierra.
La roca espacial en cuestión pesa 10,000 toneladas y mide unos 55 metros de diámetro. Este asteroide es el llamado asteroide Apollo, que cruza regularmente la trayectoria de la Tierra a medida que orbita alrededor del Sol, y ha sido clasificado como un asteroide potencialmente peligroso. Lo alarmante es que los científicos creen que el asteroide se está desfragmentando debido a un impacto con otro objeto.
Este hecho causó que un fragmento de roca se desprendiese y se precipitase contra la Tierra, dando lugar a la dramática bola de fuego de meteoros o superbólido. Los profesores Carlos y Raúl en unas declaraciones dijeron que “las órbitas de estos objetos son muy perturbadoras ya que experimentan encuentros cercanos no sólo con el sistema Tierra-Luna, sino también con Venus, Marte y Ceres”. Otro dato que aportaron fue que el grupo de asteroides no puede tener más de unos 20.000 o 40.000 años.

Casualmente, el impacto del meteorito en la atmósfera de la Tierra se produjo apenas unas horas antes de que un asteroide de 164 metros de ancho, llamado 2012 DA 14, pasara cerca de la Tierra, provocando el temor en la población del peligro de un mayor impacto. Sin embargo, los científicos se apresuraron a señalar que los dos eventos fueron una mera coincidencia, ya el camino de los dos objetos eran totalmente diferentes. Pero esto dio paso a muchas críticas y dudas sobre la comunidad científica ante su incapacidad de detectar objetos potencialmente peligros.
Ahora, los últimos hallazgos de los científicos españoles han confirmado que los dos eventos ocurridos en febrero no estaban relacionados. Los dos científicos combinaron datos de observación de la lluvia de meteoros de Rusia con simulaciones por ordenador para encontrar posibles candidatos para determinar su origen. Se identificaron 20 posibles candidatos en un grupo de asteroides que han llamado a la familia de asteroides Chelyabinsk. Este grupo incluye varios asteroides pequeños y dos relativamente grandes, el 2007 BD 7 y 2011 EO 40. Aunque análisis posteriores han sugerido que el más peligroso para la tierra pueda ser el 2011 EO 40.
Los profesores de la Fuente Marcos, dicen que la única manera de demostrar de manera concluyente los orígenes de la lluvia de meteoros en Chelyabinsk seria preparar una misión espacial para recoger muestras del asteroide 2011 EO 40 para su posterior análisis.
Lago Chebarkul El meteorito de Chelyabinsk podría formar parte de otros asteroides que amenazan la Tierra
Según informaron un equipo de científicos rusos en la conferencia Goldschmidt en Italia, el meteorito de Chelyabinsk chocó contra otro cuerpo o se acercó demasiado al Sol antes de que cayera en nuestro planeta. Los investigadores del Instituto de Geología y Mineralogía en Novosibirsk han analizado algunos fragmentos del meteorito que cayó en el fondo del lago Chebarkul cerca de Chelyabinsk el 15 de febrero de 2013. A pesar de que todos los fragmentos están compuestos de los mismos minerales, la estructura y la textura de algunos fragmentos muestran que el meteorito había sido sometido a un proceso intensivo de fusión antes de que recibiera temperaturas extremadamente altas al entrar en la atmósfera terrestre.
Esto significa que hubo una colisión entre el meteorito Chelyabinsk y otro cuerpo en el sistema solar. En base a su color y estructura, los investigadores han dividido los fragmentos de meteoritos en tres tipos. Los fragmentos más ligeros son los más comúnmente encontrados, pero los fragmentos oscuros se encuentran en un número creciente a lo largo de la trayectoria del meteorito, con un mayor número que fueron encontrados cerca de donde impacto. Los fragmentos oscuros incluyen una gran proporción de material de grano fino, y su estructura, textura y composición mineral muestra que se formaron por un proceso de fusión muy intensiva, probablemente por una colisión con otro cuerpo o por su proximidad al sol. Este material es distinta “corteza de fusión”, la capa delgada de material en la superficie del meteorito que se funde, que a continuación, se solidifica a medida que viaja a través de la atmósfera de la Tierra.

Para muchas personas estas últimas revelaciones parecen mostrar un claro mensaje, la población no esta siendo debidamente informada sobre las posibles amenazas a la que se encuentra sometida la Tierra. Y esto mismo que parece ser otra teoría conspirativa sin fundamentos, lo dejó claro el mismísimo jefe de la NASA Charles Bolden en marzo, quien aconsejó como actuar en el caso de que un asteroide potencialmente peligro se dirigiera hacia la Tierra: “Rezar”. Esta fue la palabra que utilizó Bolden ante la “negación” de los gobiernos para alertar a su población de asteroides desconocidos y meteoritos.
El meteorito de Chelyabinsk fue un punto de inflexión para muchas personas, ya que pudieron ver con sus propios ojos como un simple meteorito podría haber causado grandes daños a la población, y como los científicos se escudaron en dar explicaciones sin sentido por no haber alertado a sus residentes. Muchos países del mundo no cuentan con un plan específico ante este tipo de peligros, pero los gobiernos están altamente protegidos. Por esto mismo, no está de más prepararse para un evento catastrófico imprevisible, ya que quienes tienen que alertarnos, han dejado bien claro su postura: no decir absolutamente nada.

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